Mujeres intensas

A lo largo de mi vida, he tenido el privilegio de conocer y rodearme de mujeres empoderadas, sabias y luchadoras, feministas la mayoría, de quienes he aprendido mucho y a quienes agradezco que hayan estado o sigan presentes en mi vida. El pasado 26 de enero tuvo lugar un acto, en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de La Laguna, en el que participaron dos de esas mujeres. Por un lado, Clara Bredy Domínguez, amiga querida y colega de profesión que presentaba su libro “Yo, intensa” y por otro, Olga Mesa Jorge, asesora editorial y acompañante de Clara en su travesía literaria, además de directora “Culturalias”.  Sigue leyendo Mujeres intensas

Cómo sobrevivir a la sociedad del malestar

Los modernos estados de bienestar sitúan sus orígenes a finales del siglo XIX con la legislación social desarrollada por Bismarck en Alemania, pero se consolidan a partir de la II Guerra Mundial con el fin de garantizar derechos sociales a la ciudadanía y un marco de convivencia basado en los Derechos Humanos. Décadas después, el siglo XXI no ha supuesto la reafirmación del bienestar, más bien al contrario, nos encontramos en un mundo desgarrador y generador de malestar y sufrimiento.  Sigue leyendo Cómo sobrevivir a la sociedad del malestar

Las quitaniños en el lado oscuro. Reflexiones sobre estereotipos e identidad profesional del Trabajo Social

El pasado viernes 12 de mayo de 2023 tuvo lugar en la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias una jornada formativa organizada por la administración pública sobre “El acompañamiento desde el modelo de parentalidad terapéutica” impartida por un señor al que no voy a hacer más publicidad de la que ya tiene, y del que diré que es psicopedagogo, educador social y formador en estas cuestiones de la crianza protectora de criaturas. En una sala repleta de profesionales de la intervención social, el ponente comenzó la sesión planteando una elección: si preferían una intervención sesuda y muy académica o algo divertido y dinámico, por supuesto, el público eligió lo divertido, introduciendo la formación con algunos vídeos rockeros, que oye, que la música está muy bien y puede resultar muy terapéutica en la crianza (salvo que sea reguetón sexista)… pero prosigamos. También indicó que quería conocer los perfiles profesionales allí presentes y comenzó a preguntar para que el auditorio indicara, a mano alzada, a qué perfil pertenecían. La situación se desarrolló, más o menos, de la siguiente forma (el vídeo, ya que la sesión fue presencial y en streaming, no se encuentra disponible en el momento de redactar este post por lo que no se puede transcribir literalmente):

  • ¿Quiénes son de psicología? (levantan la mano las personas presentes)
  • ¿Quiénes son de pedagogía? (ídem)
  • ¿Quiénes son educadores/as sociales? (ídem)
  • ¿Quiénes son trabajadoras/es sociales, esas que quitan los niños a las familias? (levantan la mano) a lo que añade el ponente: ya notaba yo la oscuridad por ahí (refiriéndose a donde estaban sentadas)
  • ¿Quiénes son de integración social?

Fueron nombrados múltiples perfiles profesionales del ámbito de la intervención social y sólo con las trabajadoras sociales se permite hacer semejante “broma”. Me consta que a muchas personas les puede parecer divertido, pero considero que no tiene nada de gracioso que desde un foro profesional y desde una jornada formativa promovida por una entidad pública se siga perpetuando un estereotipo semejante (“quitaniños”) sobre el Trabajo Social, por no añadir lo de que en donde estaban situadas las trabajadoras sociales presentes se notaba “oscuridad”.  Sigue leyendo Las quitaniños en el lado oscuro. Reflexiones sobre estereotipos e identidad profesional del Trabajo Social

No somos histéricas, somos históricas

Esta frase ha sido un lema de los últimos 8 de marzo, lo he visto en varias pancartas y me encantó. Ahora ya no se utiliza tanto el término “histérica” en determinados contextos, pero se ha sustituido por otros similares que en el fondo vienen a decir lo mismo: cuestionar la capacidad de enfado, rabia y voz de las mujeres que se molestan ante decisiones o actuaciones machistas sin sentido. Este post ha sido inspirado por la intensidad de mi amiga Clara Bredy, a la que recomiendo seguir en su blog y a la que deseo siga viviendo la vida de esa manera intensa, y por este artículo (pincha aquí) también facilitado por ella y que recomiendo encarecidamente.  Sigue leyendo No somos histéricas, somos históricas

Reflexiones sobre la intervención social

Recientemente, dos profesionales diferentes de Servicios Sociales municipales (una trabajadora social y una educadora) me han hecho el mismo comentario: “es que no se puede intervenir con”… esa familia / mujer / persona (el sujeto de la intervención añádase al gusto, aunque en mi caso eran dos mujeres, una joven, de menos de 30 años, y una mayor, de unos 80). Y yo me pregunto qué hay detrás de una aseveración como esa.  Sigue leyendo Reflexiones sobre la intervención social

Detrás de un expediente…

Los tres documentos propios del Trabajo Social: Ficha Social, Historia Social e Informe Social son algunos de los que pueden conformar un expediente social. Los expedientes los vamos construyendo con múltiples documentos que les requerimos a las personas (DNI, libros de familia, justificantes de ingresos, de desempleo, tarjetas sanitarias, certificados de discapacidad,…) además del propio relato de vivencias, necesidades y deseos expresados en las entrevistas sociales. Antes acumulábamos centenares de archivos con las historias vitales de las personas con las que trabajábamos, ahora todo está digitalizado y con un par de clic de ratón se despliega tras la pantalla del ordenador la vida y milagros de la gente. Cada vez más burocratizada, cada vez más reducida a informes, tras informes y más informes para acceder a una miserable prestación con la que ni siquiera se puede sobrevivir dignamente… Y cuidado con quejarse, que las y los pobres bastante han de agradecer al dadivoso sistema que permite que no mueran de hambre (mode ironic on) … ¿o no?   Sigue leyendo Detrás de un expediente…

Reflexiones sobre intervención social con la infancia y adolescencia

En el día mundial de la infancia, me gustaría reflexionar sobre la protección a la misma en contextos de vulnerabilidad. Llevo más de 30 años como trabajadora social y en ellos siempre he tenido que trabajar con niñas, niños y adolescentes, de manera directa o indirecta. Cuando empecé, allá por los 90, la intervención se centraba en “la familia”, es decir, en las personas adultas y especialmente las mujeres / madres, los padres ni estaban ni se les esperaba, es más, en ocasiones boicoteaban la intervención con las mujeres, negándose a que estas participaran en actividades formativas para el empleo o acudieran al recurso en el que trabajaba. En aquella época, recién salida de la Escuela Universitaria de Trabajo Social, reconozco que realizaba intervenciones muy adultocéntricas y que se escuchaba poco a las criaturas, aunque sí hiciéramos acciones con ellas (campamentos y otras actividades formativas y lúdicas).  Sigue leyendo Reflexiones sobre intervención social con la infancia y adolescencia

¿Controlas o liberas?

Estoy realmente desmotivada para escribir pero me insto a cumplir con mi compromiso de escribir un post mensual (salvo en períodos vacacionales), así que voy a reflexionar sobre hechos recientes de mi vida profesional y algunas críticas que me han hecho llegar a través de redes sociales sobre el papel de control social que ejercemos las trabajadoras sociales.  Sigue leyendo ¿Controlas o liberas?

Confrontaciones

Finaliza otro curso escolar en medio de una guerra, de masacre de vidas humanas que no importan a nadie (léase valla de Melilla) y de una cumbre de la OTAN en nuestro país que están vendiendo como un acontecimiento histórico y que, a mí, particularmente, me da pavor. Tengo la sensación de estar asistiendo al diseño de la tercera guerra mundial sin poder hacer nada para evitarlo.  Sigue leyendo Confrontaciones

Transparencias

Escribo este post en semana santa y me retrotrae a recuerdos de la infancia, donde había que estrenar ropa, recatada eso sí, para ir a las procesiones. Nada de transparencias ni ostentaciones. Con el paso del tiempo, esta semana vacacional dio paso a mayor ornamento en el vestuario y, por qué no, alguna transparencia para mitigar el calor que podía hacer entre las aglomeraciones de personas procesionando. Lo que más me gustaba de estos eventos era el olor a incienso… pero no nos desviemos.  Sigue leyendo Transparencias