Sobre coherencias, incoherencias y buenos tratos

Este post plantea muchas preguntas y pocas respuestas, pero no me resisto a hacer esta reflexión ahora que comenzamos un nuevo curso, con un futuro incierto, en el que profesionales del sistema educativo, sanitario y de servicios sociales hemos de hacer un esfuerzo ímprobo por responder a nuevas necesidades derivadas de la COVID-19, y sostener a unos ya frágiles servicios públicos.  Sigue leyendo Sobre coherencias, incoherencias y buenos tratos

Trabajo social y absentismo escolar en tiempo de coronavirus

Comenzamos el curso escolar más atípico que recuerdo, marcado por la pandemia del coronavirus y la incertidumbre de la comunidad educativa ante la (in)seguridad de las medidas a adoptar desde los centros escolares para evitar los tan temidos contagios. Son ya numerosas las voces que se han alzado alertando del riesgo que puede suponer la apertura de colegios e institutos si no se garantiza la distancia social, la disminución de ratios, el incremento de docentes, los espacios adecuados (al aire libre o muy bien ventilados), el uso de mascarillas y la desinfección periódica.  Sigue leyendo Trabajo social y absentismo escolar en tiempo de coronavirus

Trabajo Social feminista en tiempos de transactivismo

En medio de los encendidos debates que se están produciendo en nuestro país ante la tramitación de una Proposición de ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales, desde el Trabajo Social, crítico y feminista, debemos hacer una reflexión pausada y respetuosa, que fomente el diálogo y que nos interpele sobre nuestro posicionamiento profesional. Creo que ciertos debates confunden y no nos hacen avanzar, esto no se trata de un “estás conmigo o contra mí”, hay un sustrato más profundo, está en cuestión el sujeto político del feminismo, las mujeres, y creo que eso es incuestionable. Sin embargo, también considero que se trata de identificar lo que nos une y no lo que nos separa. A las mujeres, a todas, nos une sufrir la opresión y subordinación patriarcal, algunos de cuyos elementos también compartimos con otros colectivos oprimidos; siempre he creído que el diálogo y las alianzas son necesarias para luchar contra estructuras de opresión, porque como vamos a abordar aquí, esto no va de posicionamientos individuales, de necesidades y deseos personales, esto va de luchas colectivas y de transformar estructuralmente un sistema desigual e injusto. Lo ideal sería poder aunar lo individual y lo colectivo, pero siempre en aras del bien común. El ejemplo perfecto de egoísmo individualista lo tenemos en esta pandemia del COVID-19 en el que frente al deseo individual de mantener privilegios (no usar mascarilla, salir con quien me da la gana,…) se está poniendo en riesgo la salud pública. Desde el feminismo sabemos bien que las luchas colectivas son las que nos han traído los derechos, las libertades, las oportunidades,… de las que hoy, algunas, disfrutamos. No las podemos poner en cuestión ni en riesgo y tenemos que seguir avanzando para que todas, pero TODAS, las disfruten.  Sigue leyendo Trabajo Social feminista en tiempos de transactivismo

Pacto para la reactivación social y económica de Canarias, ¿más de lo mismo?

El Gobierno de Canarias está discutiendo con diferentes agentes sociales un documento que marcará las líneas de la futura política social y económica tras la crisis provocada por el coronavirus. Un documento de 30 páginas que he leído (y que ustedes pueden hacerlo aquí), y al que he aportado también las ideas que recojo en este texto; me preocupa mucho el futuro de mi Comunidad Autónoma, un futuro que se augura oscuro dada la gravísima situación de pobreza y vulnerabilidad social que atraviesa nuestro archipiélago.  Sigue leyendo Pacto para la reactivación social y económica de Canarias, ¿más de lo mismo?

Sobre desigualdades y coronavirus

Un estado de alarma por una emergencia sanitaria es una situación sin precedentes en nuestro país, y ha puesto de manifiesto las mayores grandezas y bajezas de nuestra patria, lo que ratifica que seguimos viviendo en esas dos Españas de las que nos hablara Machado, una que nos hiela el corazón y otra que nos recuerda que en la solidaridad, el sentido común y el respeto se halla la salvación como especie.
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Sobre factores de riesgo y violencia machista

Desde hace muchos años, en textos sobre violencia machista o violencia de género, se habla de que no hay un perfil de mujer susceptible de sufrir violencia, cierto, y se usa la expresión “el único factor de riesgo es ser mujer”, yo misma he seguido usando esa expresión mucho tiempo por inercia. Pero creo que urge una profunda reflexión sobre cómo nombramos las cosas. Ser mujer no es un factor de riesgo, el factor de riesgo es ser hombre, al menos un determinado tipo de hombre. El verdadero factor de riesgo es la masculinidad hegemónica y patriarcal dañina y letal. Esa masculinidad tradicional nos mata a nosotras pero también a ellos (guerras, accidentes de tráfico, agresiones, suicidios,…) La construcción de un modelo de hombre inhábil para gestionar emociones, para expresar sentimientos, para relacionarse afectivamente con buenos tratos, para romper una vida en pareja sin daño,… es un auténtico factor de riesgo y creo que debemos poner el foco en ellos, además de en nosotras.  Sigue leyendo Sobre factores de riesgo y violencia machista

Claves comunicativas para favorecer la ética de los cuidados

Con las redes sociales y la comunicación tecnológica hemos perdido la calidez de las miradas, el contacto físico, los abrazos,… ahora todo se resuelve a golpe de whatsapp, perdemos más tiempo escribiendo que haciendo una llamada (al menos la voz tiene otra cercanía, podemos escuchar la inflexión, el tono, los silencios,…), pero no, ahora los emoticonos lo resuelven todo y eso se convierte en algo peligroso porque sustituye momentos que no pueden ser sino presenciales. Whatsapp no cuida, cuidan las personas, para reflexionar sobre esto propongo un decálogo de la comunicación para construir una ética afectiva y bientratante:  Sigue leyendo Claves comunicativas para favorecer la ética de los cuidados

¿Cambios o revoluciones?

Vivimos tiempos convulsos… y no solo en Cataluña (véase Chile). Hay un descontento generalizado de la ciudadanía con sus gobernantes; mientras la corrupción campa a sus anchas, la brecha entre ricos y pobres se agranda cada vez más. Y no parece que ninguna opción política (con posibilidades reales de gobernar) tenga una solución eficaz para afrontar las desigualdades e injusticias; en cambio, son especialistas en enzarzarse en debates absurdos o en pillar sillones y privilegios.  Sigue leyendo ¿Cambios o revoluciones?

In&Out of Social Work

Ser trabajadora social no mola, no es fashion, no es cool… Quitar niños/as o arreglar paguitas… puagh, qué demodé! Porque como todo el mundo sabe las trabajadoras sociales somos esas pérfidas mujeres (y unos pocos hombres) que se encargan de juzgar, cuestionar y arrancar retoños de los brazos de amantísimas familias o, en el mejor de los casos, decirle a ancianitas/os si tienen o no derecho a las miserias que reparte el maravilloso estado de bienestar que tenemos. Nosotras estamos ahí para garantizarlo, para no cuestionar el orden establecido… Pero incluso eso es ya muy antiguo, del siglo pasado…

Mary Richmond y su Social Diagnosis, por favor, qué cansinas somos con tanta Richmond! Con lo que mola tener como referente espiritual a Paulo Coelho, dónde va a parar! Donde esté Coelho que se quite Freire, otro Paulo, pero con menos flowSigue leyendo In&Out of Social Work

Sobre demandas, necesidades y expectativas en Trabajo Social

Mi cambio de trabajo me inspira para reflexionar sobre mi profesión… Recientemente he atendido a los padres de un chico con una grave discapacidad. La valoración de anteriores trabajadoras sociales y profesionales del sistema educativo que conocían a la familia es que «no responde», que «se les explican las cosas y no las hacen» y así sucesivamente. Conmigo han respondido. ¿Y por qué? ¿Acaso tengo una varita mágica? ¿Soy la mejor trabajadora social del mundo mundial? (Soy buena, sí, modestia aparte porque no tengo abuela, jajaja, pero no, tampoco es cuestión de echarme flores). Han respondido sencillamente porque ahora pueden hacerlo, porque tienen tiempo, porque cuando otras personas valoraban que era una familia desastrosa, se mataban a trabajar de lunes a domingo, de la mañana a la noche, para sacar adelante a la familia. Tan irresponsables no pueden ser unos padres que han hecho llegar una hija a la universidad, digo yo…  Sigue leyendo Sobre demandas, necesidades y expectativas en Trabajo Social