«Dulce» navidad…

Siempre me resulta difícil escribir algo objetivo y aséptico en estas fechas, me puede la vena malvada y atea así que a ver que sale…

Durante un par de semanas al año intensificamos el consumismo, digo, el amor y la paz, hasta extremos insospechados; nuestros whatsapp se inundan de buenos deseos de personas que:

a) el resto del año no mantienen ningún tipo de contacto

b) el resto del año te pegan puñaladas traperas

c) el resto del año les resultas indiferente

pero no importa, es lo que toca. Evidentemente, también están aquellas personas que nos deseamos cosas bonitas porque nos queremos, no por cumplir, pero esas nos las seguimos deseando el resto del año, y nos mostramos afecto en todas las oportunidades que podemos. Pero sí, expresamos poco el amor, y el “espíritu navideño” debería estar presente los 365 días del año, no sólo durante 15 días (y es mucho decir).  Sigue leyendo «Dulce» navidad…

Decálogo para una buena praxis en Trabajo Social ante las violencias machistas

Hace una semana recibo la llamada de un colega (trabajador social) porque estaba un poco alucinado de la respuesta de los Servicios Sociales municipales ante un caso. Fue el siguiente: una niña de 10/11 años, en un taller sobre igualdad de género en el cole, escribe en un ejercicio que su padre le pega a su madre y no quiere que eso siga pasando. La directora del cole comenta el caso en una reunión con los Servicios Sociales municipales y con el trabajador social de Educación (mi colega); respuesta de Servicios Sociales: «Vamos a citar al padre y a la madre y ya vemos»! Afortunadamente, mi colega pudo parar el desastre y se va a seguir el protocolo adecuado: 1º entrevista a la niña para recabar más datos, 2º entrevista a su madre para valorar la situación y 3º en función de la información recabada, actuar en consecuencia.  Sigue leyendo Decálogo para una buena praxis en Trabajo Social ante las violencias machistas

¿Una última oportunidad? Reflexiones sobre las políticas de protección a la infancia

Llevo más de 27 años ejerciendo de trabajadora social y en todos estos años siempre he trabajado de manera directa o indirecta con niñas y niños. Soy de la época de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor y ahora de las nuevas Leyes, la Ley Orgánica 8/2015, de 22 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia y la Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia. Todas estas normas protectoras, incluyendo la canaria: Ley 1/1997, de 7 de febrero, de Atención Integral a los Menores, han pretendido garantizar el bienestar y la atención a la infancia en situaciones de vulnerabilidad, evitando que vivan situaciones de violencia. Sigue leyendo ¿Una última oportunidad? Reflexiones sobre las políticas de protección a la infancia

Crónica feminista del XIII Congreso Estatal y I Iberoamericano de Trabajo Social

Durante los días 19, 20 y 21 de octubre, la maravillosa ciudad de Mérida (que recomiendo encarecidamente visitar a quien no la conozca) acogió un nuevo congreso de mi profesión. Llevo acudiendo a nuestros congresos desde el año 96 (salvo, paradójicamente, al celebrado en Canarias) porque son espacios nutrientes para seguir avanzando en la mejora de la teoría y la práctica del Trabajo Social. Cada congreso ofrece tal cantidad de aportaciones y experiencias que siempre nos permiten extraer claves con las que enriquecer el quehacer cotidiano; en esta ocasión se producía una novedad que espero se siga manteniendo: hasta ahora los congresos habían sido estatales y este año, por primera vez de forma oficial, se abre a la participación de profesionales de América Latina y Portugal, algo que sin duda ha enriquecido los contenidos de este evento. Sigue leyendo Crónica feminista del XIII Congreso Estatal y I Iberoamericano de Trabajo Social

Familia y escuela, de alianzas y responsabilidades

Hoy, 1 de septiembre, se produce la vuelta al cole de miles de docentes; en los próximos días se irán incorporando al sistema educativo millones de niñas y niños, adolescentes y jóvenes con desigual motivación. Los y las más peques con ganas de volver a ver a sus amigos/as, jugar, aprender, divertirse, con inquietud por la maestra o maestro que les tocará,… Adolescentes y jóvenes con ganas de labrarse un futuro que el sistema hace cada vez más difícil o con ganas de que su centro educativo estalle por los aires y les deje de agobiar de una vez. Sigue leyendo Familia y escuela, de alianzas y responsabilidades

Familia

Venimos al mundo en un contexto determinado y en una familia que no elegimos, que nos viene dada. Cada familia es un mundo, familias diversas (homomarentales, homoparentales, multiculturales, reconstituidas,…), familias tradicionales, familias bientratantes, familias maltratantes,… Hay familias que proveen afectos, cuidados, seguridad, protección,… y hay familias que no saben cómo proveer esos aspectos y la negligencia, el abandono y el maltrato son constantes en el desarrollo evolutivo de la infancia, causando un daño a las y los “peques” que puede costar mucho sanar, y que, en ocasiones, no sana nunca aunque se aprenda a vivir con ello.  Sigue leyendo Familia

¿Derechos humanos?

Escribo en el día internacional de los Derechos Humanos, en mundo que se me antoja cada día menos humano y en el que la garantía de derechos se ha convertido en una falacia. Uno de los objetivos de mi profesión es precisamente garantizarlos, conseguir que las personas se empoderen, sean conscientes de sus derechos y los ejerzan, sin embargo, se me hace cada vez más complicado. Sigue leyendo ¿Derechos humanos?

Decir “te quiero”

¡Cuánto daño ha hecho, y está haciendo, la restricción emocional masculina! No suelo reflexionar mucho sobre mi práctica profesional, pero llevo unas semanas con varias situaciones familiares muy difíciles en mi trabajo que han generado estas breves ideas. Últimamente he tenido la oportunidad de hablar con muchos papis y menos mamis que no les dicen “te quiero” a sus hijos/as, que no les demuestran afectividad, que no les abrazan, besan o les dicen palabras bonitas. Luego piden un/a psicólogo/a para sus respectivas criaturas porque no saben qué les pasa, por qué tienen problemas de conducta,… Sigue leyendo Decir “te quiero”

Inocentes

Este pasado domingo 28 se celebraba el día de los Santos Inocentes, ese que recuerda la carnicería mortal que supuestamente provocó Herodes a cientos de bebés (según la moderna exégesis e historiografía bíblica se duda de su historicidad, pero allá que dos mil años después lo seguimos festejando con bromas varias); la verdad es que no alcanzo a comprender qué es lo divertido, si que supuestamente Herodes se pasara degollando infantes o si que veintiún siglos después celebremos algo que no sucedió.
Lo cierto es que la fecha del 28 de diciembre me sirve de excusa para recordar a otros/as inocentes. Aquellas niñas y niños que son víctimas silenciadas y olvidadas de las violencias más brutales: las agresiones y abusos sexuales, la violencia hacia sus madres por parte de esos padres (biológicos o no) que deberían amarles y protegerles y que lo único que hacen es torturarles al ejercer violencia contra sus madres en su presencia, porque sí, presenciar violencia de género por parte de menores es también violencia, es tortura, es maltrato infantil, aunque buena parte de la judicatura se empeñe todavía en pensar que un maltratador puede ser un buen padre. Sigue leyendo Inocentes

Sabemos, podemos, queremos: crónica del XII Congreso de Trabajo Social

Aunque un poco tarde, no podía dejar de reflexionar sobre el último congreso de mi profesión al que tuve la oportunidad de asistir los pasados 14, 15 y 16 de noviembre en Marbella. Resulta paradójico que una profesión comprometida con la ética y los valores de la justicia social y la lucha contra las desigualdades celebre un congreso en una de las ciudades que más fama ha alcanzado por su corrupción. Entiendo que es una forma lavar su imagen y que la cesión gratuita del palacio de congresos influyó notablemente para la elección del lugar; pero pese a su “mala fama” al pasear por Marbella descubres una ciudad con un casco antiguo con encanto y un paseo marítimo espectacular, cuyas bondades nos vendió la Alcaldesa de forma muy amena en la inauguración del Congreso (junto con la Consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, Mª José Sánchez Rubio, las únicas no abucheadas en el acto inaugural).

De dicho acto para mí lo mejor fue que Koldobi Velasco iniciara el abucheo a Juan Manuel Moreno Bonilla, Secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, gritando “Derechos sociales para todas y todos”, me pareció que hubiera sido necesario un plante colectivo ante la persona que representa a un gobierno que está desmantelando el Estado de Bienestar, hubiera sido impactante que más de 1.300 personas se levantaran a la vez y salieran del palacio de congresos, pero nuestra profesión feminizada y políticamente correcta, aguantó estoicamente que nos contaran el cuento de lo beneficiosas que estaban siendo las reformas y el enorme compromiso que tenía el gobierno por defender los derechos de ciudadanía.

Este congreso era el cuarto al que asistía, empecé en el año 96 en Sevilla y he acudido a Santiago de Compostela, Zaragoza y Marbella este año. En tres congresos presenté comunicaciones relacionadas con la igualdad entre mujeres y hombres, y por primera vez, en un congreso, en este de 2013, se crea una mesa específica denominada “Género. Experiencias innovadoras, emergentes y buenas prácticas” donde todas las comunicaciones que se presentaron tenían que ver con los condicionamientos de género y la manera de conocerlos y abordarlos desde el Trabajo Social. Es cierto que en Congresos anteriores se habían presentado comunicaciones sobre género, pero por primera vez se agruparon en una mesa en torno a un eje común, y me pareció significativo, más vale tarde que nunca! Si bien en Zaragoza, en 2009, hubo una mesa que en torno al eje de la mirada abordó cuestiones relacionadas con las desigualdades de género, no fue monográfica.

¿Qué me traje de Marbella? Además de una tablet muy chula con las comunicaciones del congreso, lo mejor fue la oportunidad de haber conocido a compañeras/os muy interesantes (Tania Mesa de la blogosfera de Trabajo Social, Raquel Millán, una de mis principales referentes en el trabajo social con grupos de mujeres, y todas las compis de la isla vecina, Gran Canaria, Ana Cano, Ana Demetrio,…) y las “viejas” compis, no por edad sino por años de complicidad y lucha: Koldobi, Magüi, Izaskun,…

A nivel teórico, para mí, pocas novedades, Alfonsa Rodríguez Rodríguez para mí de lo mejorcito, realizó una ponencia magistral denominada “Hacia una  visión proactiva: el conocimiento en  trabajo  social como red de seguridad”; la simultaneidad de las mesas de comunicaciones impidió poder participar en todas pero todavía estoy leyéndolas en la tablet: experiencias interesantes con nuevas tecnologías, experiencias participativas, ética, interculturalidad, estado de nuestra profesión, mesas monográficas sobre salud, servicios sociales, vivienda, personas mayores,… Más de 250 comunicaciones libres fueron admitidas y más de 200 desestimadas, lo cual parece un síntoma de que esa idea de que no sistematizamos la práctica parece que se está diluyendo.

Significativos fueron también los resultados de los estudios sobre el estado del Trabajo Social, donde se puso de manifiesto que pese a ser una profesión feminizada, los puesto de poder los siguen ocupando hombres, anécdotas curiosas: en una mesa donde se decía que la nuestra era una profesión feminizada, había cuatro hombres y dos mujeres; en el programa, la mesa de divulgación y publicaciones (“Difundir el trabajo social en España: revistas y publicaciones”) estaba conformada sólo por hombres (no fui, no sé si hubo algún cambio final), y es simbólico, ¿quién escribe, quién divulga, quién posee los medios que comunican en Trabajo Social en una profesión conformada por un 90% de mujeres?); un comunicante que presentaba una comunicación hecha por dos mujeres y un hombre acaba presentándola él porque una de compañeras era muy “tímida” y la otra estaba un poco perjudicada de la marcha marbellí (todavía estoy ojiplática ante la explicación), en fin, cuestiones de género al margen, aunque en mi caso es complicado que las pueda dejar al margen, el Congreso tuvo momentos brillantes como el acto protagonizado por la Marea Naranja de Granada, organizando un funeral por los Servicios Sociales públicos o la posibilidad de crear espacios de encuentro entre las mareas o conectarnos compañeras/os de distintas latitudes.

La intervención en tiempo de malestares, lema del congreso, generó reflexiones necesarias para articularnos frente a la desarticulación de derechos pero eché en falta estrategias más concretas y mayor compromiso y activismo desde nuestra profesión, que se llena la boca nombrándose como agente de cambio y en demasiadas ocasiones contribuimos a perpetuar el “status quo” del poder vigente. No sé si un ejemplo de poder podría considerarse la “privatización” del patrocinio del Congreso, pero el espacio publicitario ocupado por la UNIR, CLECE o Grupo 5, en detrimento de otras iniciativas privadas más minoritarias pero que hubiera sido interesante divulgar (como forma de apoyo a la emprendeduría social), fue quizás el elemento que más me chirrió del Congreso. Entiendo que hay que cubrir los gastos y está claro que en estos momentos la iniciativa privada es quien maneja la pasta, pero, joer, hubiera sido interesante contar con otra iniciativa privada diferente.

Pese a las críticas, que espero sean constructivas, no hay que dejar de agradecer a la organización el esfuerzo y la dedicación para que el Congreso saliera tan bien, creo que el Colegio de Málaga ha hecho un buen trabajo y al próximo organizador le espera un reto muy importante a plantear como eje del futuro Congreso: cómo reconstruir los derechos y los recursos que se están destruyendo en esta época, si es que dentro de cuatro años, cuando se celebre, nos queda algún reducto del ya maltrecho Estado de Bienestar.