Se ríen en nuestra cara

Sí, el patriarcado se ríe en nuestra cara. Hoy ha sido un día en el que he conocido dos noticias muy significativas; la primera hace referencia a los ganadores del premio Planeta, tres hombres escondidos tras un pseudónimo de mujer, que se pusieron Carmen Mola porque les pareció gracioso, porque primero se les ocurrió Carmen y luego uno dijo: “mola” y mira, ahí tenemos a una misteriosa Carmen Mola convertida en novelista de éxito, desenmascarada por un millón de euros, porque donde se pongan un millón de euros, que se quiten los pseudónimos. A ellos les habrá resultado divertido, fijaros que hasta cuando entrevistaban a la oculta Mola, recomendaba novelas de alguno de los no ocultos embaucadores. Durante siglos muchas mujeres tuvieron que ocultarse bajo pseudónimos masculinos, pero a ellas no les parecía divertido, ellas lo hacían porque de otra manera no hubieran podido visibilizar su obra, su pensamiento. Es la diferencia entre la discriminación y el privilegio.  Sigue leyendo Se ríen en nuestra cara

Negacionistas de lo obvio

Siempre ha habido personas a lo largo de los siglos enfrentadas a la ciencia y a los avances que han permitido mejoras en la calidad de vida de las personas. El medievo fue una época paradigmática en ese sentido, y todo lo que no se veía como obra de Dios era obra del diablo. La sabiduría de las “brujas” fue quemada en la hoguera, y la inquisición ahogaba cualquier espíritu transgresor con la excusa de que provenía del mal.

La razón ilustrada vino a iluminar la oscuridad medieval y la modernidad nos trajo avances médicos que salvaron la vida a millones de personas, las vacunas entre otras cosas. Sin embargo, llegaron la posmodernidad, las redes sociales y un retroceso en el pensamiento crítico. Ahora cualquier persona con un smartphone y conectividad publica despropósitos sin sentido, presentándolos como verdades incuestionables.  Sigue leyendo Negacionistas de lo obvio

El maltrato «invisible». Cuando ellos no se perciben maltratadores

“Él nunca me ha puesto la mano encima”, “con sus hijos no es malo, pero conmigo…”, “en realidad, una vez se le fue la mano, pero sólo una vez…”, “a veces se pone celoso, pero luego dice que me quiere mucho”, “yo es que ya no sé cómo decirle las cosas, por todo se enfada”,…

¿Cuántas/os profesionales que hacemos atención directa a mujeres hemos escuchado frases como estas o similares? ¿Y cuántas veces hemos minimizado ese maltrato “light”? Porque claro, no todo va a ser maltrato… Si es que las feministas todo lo exageran… Ahora es más cool hablar de relaciones “tóxicas” que ponerle nombre a las violencias. Pues no, por mucho nombre que cambiemos, la violencia es violencia.  Sigue leyendo El maltrato «invisible». Cuando ellos no se perciben maltratadores

Violencias y masculinidades

En los días posteriores al 2 de julio, media España ha sido un clamor pidiendo justicia ante el asesinato de Samuel Luiz, un chaval de 24 años de A Coruña, brutalmente apaleado hasta su muerte por una panda de jóvenes de edades similares (menores incluidos). Samuel era gay y, nada más conocerse su orientación sexual, se consideró que había sido un crimen homófobo porque su principal asesino lo había increpado al grito de “para de grabar o te mato, maricón”. El relato de testigos indica que todo se desencadena porque el asesino piensa que Samuel lo está grabando con el móvil. Personalmente soy de las que piensa que “maricón” fue un insulto añadido, homófobo, sí, pero como podía haber utilizado “cabrón” y que, justo en este caso, salvo que el asesino principal y sus cómplices conocieran la orientación sexual de Samuel (cosa que está por demostrar), la motivación principal no fue la homófoba.  Sigue leyendo Violencias y masculinidades

016… ¿para todas?

Hace algunos días escribí en mis redes sociales un comentario sobre mi experiencia (nefasta) en una llamada al 016. Llamé para pedir información sobre recursos para un caso de violencia machista, se quedaron con mi teléfono y nunca devolvieron la llamada. Dado que soy una profesional autónoma, tengo otras formas de “buscarme la vida” para conseguir mi objetivo, pero lo triste es que a raíz de mi post, numerosas mujeres, incluidas víctimas de violencia, comentaron que su experiencia había sido similar, que no funciona, que no te apoyan,… Y eso sí es muy preocupante.

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Sobre privilegios, opresiones, desigualdades e injusticias

Faltan pocas horas para que finalice el estado de alarma en nuestro país, una situación inédita para intentar detener el avance de un virus mortal al que poco le han importado los cierres perimetrales y las alarmas porque se ha agarrado al egoísmo y la irresponsabilidad individual de quienes se han saltado las normas para frenarlo. Más de tres millones y medio de contagios y casi 80.000 muertes, pero eso sí, la “libertad” de tomar cañas que no nos la quite un maldito virus. “Mientras a mí no me toque, que le den al resto del mundo”, esa es la máxima del neoliberalismo salvaje, esa es la ideología que ha sustentado el triunfo en Madrid de una palabra sin programa, una palabra a la que han vaciado de contenido. Y mientras aquí vivimos rodeados de privilegios, sin valorar lo suficiente los sistemas públicos de bienestar que tenemos (educación, sanidad, servicios sociales,…), en otros rincones del planeta se juegan la vida para alcanzar los derechos que disfrutamos en el privilegiado occidente.  Sigue leyendo Sobre privilegios, opresiones, desigualdades e injusticias

La invisibilización de la infancia

Hace algunos días tuve que valorar la situación social de un chaval con discapacidad a punto de cumplir 18 años. En el centro educativo me habían comentado la importancia de plantearle a la familia la necesidad de incrementar sus relaciones con iguales; pero ese chico no tenía iguales, no tenía amigos de su edad con quien pudiera relacionarse porque desde pequeño había sufrido el rechazo por no correr tan rápido como sus amigos y cuando les invitaba a sus cumpleaños siempre encontraban una excusa para no asistir.  Sigue leyendo La invisibilización de la infancia

Flores con espinas. Sobre los relatos de las violencias machistas

Al hilo del testimonio de Rocío Carrasco se ha vuelto a poner la violencia machista en el debate público de forma exacerbada. Mientras su relato ha servido para remover las vivencias de miles de mujeres, el machismo y la misoginia se han enfervorecido en las redes, haciendo trending topic el #RocíoYoNoTeCreo, frente al #YoSíTeCreo que muchas mujeres, entre las que me encuentro, hemos enarbolado. Vivimos en un mundo en el que cualquier persona con un móvil y conectividad puede opinar lo que le venga en gana sin tener idea de lo que habla; en este sentido, se ha juzgado a Rocío por cobrar por su testimonio; por hacerlo en una telebazofia como Tele5 (también conocida como Telecirco); por ser famosa; por, supuestamente, guionizar su dolor; por ser mala madre; por no haber luchado lo suficiente por su hija y su hijo; por haber denunciado tarde; por “someter” a su ex al escarnio público cuando la justicia no lo consideró culpable (ni no culpable, por cierto),… y así hasta el infinito. He leído comentarios de opinadoras/es de redes que dicen “yo la creo pero…” que es el nuevo “yo no soy machista/racista… pero…” Argumentos del tipo: no dudo que haya sido maltratada pero mira que contarlo en prime time y cobrando, cómo se atreve, cómo no donar lo que cobra a una asociación de víctimas… Lo triste es que muchas de las opiniones que he leído no provienen de “cuñados de bar” sino de mujeres que se dicen feministas y, lo que es peor, de colegas de profesión. Y para las y los colegas va dirigido este post.  Sigue leyendo Flores con espinas. Sobre los relatos de las violencias machistas

Los límites de la libertad de expresión

Últimamente estoy desmotivada para escribir en mi blog; es tal el nivel de distopía que vivimos que no me da la vida para reflexionar sobre el acontecer diario. Me duele y me desgasta el nivel de polarización y visceralidad en determinados asuntos, no soporto los mal llamados debates, plagados de insultos y descalificaciones personales. Creo que asistimos a un momento histórico preocupante. La crisis social derivada de esta pandemia mundial nos va a pasar una factura muy alta, si arrastrábamos niveles de desigualdad y pobreza intolerables, a partir de ahora se agrandan. La acumulación de riqueza de lOs más ricos es indecente, la pobreza de lAs más pobres, sangrante; la aporofobia, el racismo y el machismo son una combinación peligrosa.  Sigue leyendo Los límites de la libertad de expresión

Trabajo Social, ética y feminismo

Dudaba si titular este post “El Trabajo Social será feminista o no será” o “El Trabajo Social ante los derechos sexuales y reproductivos” o “El Trabajo Social no está para cuestionar las libres decisiones de las mujeres”… porque de todo eso va esta primera reflexión del año. Tuvimos un 2020 convulso con la pandemia por COVID-19 y no es que el 2021 se augure mejor, al menos durante sus primeros meses, pero la finalización del año nos dio una alegría proveniente de Argentina. La lucha de las compañeras feministas por garantizar interrupciones voluntarias del embarazo seguras dio sus frutos y Argentina pone fin a miles de abortos clandestinos, con el riesgo que suponían para la salud de las mujeres.

El 30 de diciembre fue una fiesta en redes sociales y la emoción de haber materializado tantos años de lucha se notaba, pese a la distancia física que nos separa, pero también fue un día de profundas decepciones profesionales. Formo parte de distintos grupos de Trabajo Social en Facebook, algunos integrados mayoritariamente por colegas de Latinoamérica, y claro, también en esos grupos, la aprobación de la ley de plazos argentina ha sido tema de debate. Lo triste ha sido leer numerosos posicionamientos cuestionando esa nueva ley, cuestionando el derecho de las mujeres a decidir, cuestionando los derechos sexuales y reproductivos, y todo ello desde posiciones morales o religiosas (desde argumentos con Jesús y la biblia por banda hasta colegas varones metidos en nuestro útero, porque claro, ya se sabe que ellos son los que paren y, por tanto, pueden opinar con conocimiento de causa). En fin, que si hubiera sido una tertulia de cuñados de bar, pues vale, pero que ciertos argumentos antiderechos provengan de colegas de profesión es realmente preocupante.  Sigue leyendo Trabajo Social, ética y feminismo